Desde la Dirección de Seguridad Social seguimos trabajando junto a los Adultos Mayores con Programas Provinciales del Voluntariado Social, de Educación del Adulto Mayor, Programas Nacionales de Prevención y Discriminación del Abuso y Maltrato del AM entre otros, donde la dinámica de inclusión es una constante.
Por ello la Directora de la Dirección de Seguridad Social la Arq. Marina Pelinski, nos recuerda sobre lo válido que es conocer y reconocer las situaciones de maltrato y a qué se denomina abuso al maltrato de una persona mayor, sobre todo porque en muchos casos esta situación esta naturalizada.
El maltrato puede ser un acto único o puede ser una situación reiterada. A veces el maltrato es tan sutil que casi es imperceptible por el entorno pero sí es perceptible por el que lo padece, perceptible inclusive a través de patologías físicas o psíquicas.
Los adultos mayores que son física o psíquicamente dependientes son los más vulnerables a ser maltratados. Esto sin distinción de sexo, raza, religión, ni estrato social.
Y lo más doloroso es que el maltrato lo ejercen, habitualmente, aquellas personas que “los cuidan”.
Podemos mencionar los distintos tipos de maltratos que pueden ser por medio de la negligencia, abuso físico, abuso psicológico, abuso sexual, abuso financiero. Esto puede ocurrir en distintos escenarios ya sea en la vía pública, en los hospitales en las instituciones geriátricas, en los centros de atención o en la propia casa.
Todos seremos viejos, por lo tanto, el problema y compromiso de todos es lograr que los adultos mayores tengan una mejor calidad de vida, mayor prevención de accidentes y más atención en sus necesidades.